"Confundían el amor y el miedo. Ninguno de los dos quería ser el primero en quitarse la máscara."
miércoles, 22 de octubre de 2014
domingo, 28 de septiembre de 2014
martes, 16 de septiembre de 2014
domingo, 14 de septiembre de 2014
viernes, 12 de septiembre de 2014
miércoles, 10 de septiembre de 2014
martes, 2 de septiembre de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
sábado, 23 de agosto de 2014
"Se trata de prestar brazos, manos, hombros, labios y voz.
Se trata de
desafiar miedos, dudas y kilómetros.
Se trata de convertirnos en
nuestros propios héroes y de lanzarnos a la aventura a diario.
Se trata
de compartir silencios y rutinas aburridas.
Se trata de regresar, de
tragarse el orgullo y siempre intentarlo.
Se trata también de aprender
de las penumbras, de encender velas, de seguir sin importar a dónde se
va.
El amor se trata de darlo todo y aún así sentirnos llenos."
sábado, 28 de junio de 2014
jueves, 26 de junio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
"Tuve que haberte dicho que te quería hasta en los malos momentos y que si
alguien preguntara, yo te hubiera elegido una y mil veces. Tuve que
haberte dicho que la vida mejoró desde que tú apareciste [...] Tuve que haberte dicho lo mucho
que importabas. Tuve que habertélo dicho. Necesitabas saberlo."
"Pensé en escribirte acerca de los besos que nos faltaron por darnos,
acerca de las promesas que todavía nos debemos, acerca de las canciones
que faltan por dedicarnos. Quería escribirte acerca del amor. Pero
siempre terminaba ganándome la rabia, el orgullo, el enojo de que fueras
tan imbécil, de que no te dieras cuenta de lo mucho que te quiero.
Entonces te escribía cartas de olvido, aunque en el fondo olvidarte no
era lo que más quería."
martes, 10 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
domingo, 1 de junio de 2014
viernes, 30 de mayo de 2014
sábado, 24 de mayo de 2014
viernes, 23 de mayo de 2014
"Realmente para mí lo más bonito que nos puede pasar en
esta vida se puede reducir a una única palabra, un giro del destino,
una aguja en un pajar, una casualidad, un montón de variables que
confluyen en el tiempo y el espacio. Y es que siempre pensaré que lo más
bonito que nos pasó no fueron los besos, ni las caricias, ni siquiera
las miradas o los cuerpos desnudos, huérfanos del otro. No. Lo más
bonito que nos pasó fue COINCIDIR, encontrar nuestras vidas entre
tantísimas otras y tener el valor de dejar que fluyeran juntas."
martes, 20 de mayo de 2014
miércoles, 14 de mayo de 2014
martes, 13 de mayo de 2014
lunes, 5 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
viernes, 11 de abril de 2014
El gato gris II
La solución más rápida fue volver a lo ya conocido. El a ella, ella a no sentir.
Dejo ser su lado más perverso y corrio a los brazos de su pasado.
Ella evitaba pensar en él, recordarlo. Creía que como todo pasaría, sería otra anecdota más que recordar para reirse cuando, con amigas, hiciera referencia a lo dramatico de sus amores. Pero había noches en que el dolor parecía tomar forma física y atacar lo más profundo de su pecho. Hacer nido ahí. Aquellas eran noches interminables, el cenicero se atiborraba de colillas que guardaban tantas lágrimas de decepción como esa incomprensión gigante que, decía ella, era el motor de los recuerdos. Una y otra vez repasaba sus palabras, buscando en algún lugar del discurso perfecto una grieta. Algo que le hiciera ver lo ciega que había sido. Algo que le hiciera, por fin, comprender. Comprender o ver. Ver que él estaba en el lugar indicado, con la persona correcta. Pero las preguntas y reformulaciones de las mismas pasaban de largo junto con las horas sin pena ni gloria. El sol nacía, todo parecía dormise. ¿Por qué será? Por las noches ya ninguno de nosotros es tan valiente. No es tan fácil después de todo. Nada que le roza el alma a uno se olvida con tanta ligereza.
Dejo ser su lado más perverso y corrio a los brazos de su pasado.
Ella evitaba pensar en él, recordarlo. Creía que como todo pasaría, sería otra anecdota más que recordar para reirse cuando, con amigas, hiciera referencia a lo dramatico de sus amores. Pero había noches en que el dolor parecía tomar forma física y atacar lo más profundo de su pecho. Hacer nido ahí. Aquellas eran noches interminables, el cenicero se atiborraba de colillas que guardaban tantas lágrimas de decepción como esa incomprensión gigante que, decía ella, era el motor de los recuerdos. Una y otra vez repasaba sus palabras, buscando en algún lugar del discurso perfecto una grieta. Algo que le hiciera ver lo ciega que había sido. Algo que le hiciera, por fin, comprender. Comprender o ver. Ver que él estaba en el lugar indicado, con la persona correcta. Pero las preguntas y reformulaciones de las mismas pasaban de largo junto con las horas sin pena ni gloria. El sol nacía, todo parecía dormise. ¿Por qué será? Por las noches ya ninguno de nosotros es tan valiente. No es tan fácil después de todo. Nada que le roza el alma a uno se olvida con tanta ligereza.
lunes, 7 de abril de 2014
El gato gris
"Ni el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros, son obra de las casualidades, sino que nos están misteriosamente reservados"
Dos desconocidos a punto de cruzarse.
Caminos y vidas diferentes. El cargaba sobre sí la reciente ruptura con un pasado conflictivo, incapaz de cortar lo cíclico de su comportamiento. El cansancio que deja intentarlo hasta límites indebidos. La frustración, y por último el miedo. Esto último fue lo primero que tuvieron en común. Ella avanzaba con él a cuestas, doblandola en tamaño. Consumía amores efímeros, casi como una elección a consciencia. Enamorada eternamente de la sensación de caer. Incapaz de permitirse ser feliz y sin embargo creyendo fervientemente en aquella magia que dícese, surge en los vínculos más insospechados.
Le gustaba decir que él había aparecido en su vida de repente. Imagino que porque así ella lo vivió, con esa cuota de dramatismo. El apareció sí, y para enseñarle de una forma rotunda, excluyente, y terminante lo estúpido que era querer llevar el control sobre lo que se siente. ¿Cómo es que pensaba poder controlarlo? Como hasta ahora: huyendo.
Y sin embargo, sucedió. Como todo aquello que vale la pena. Lo inexplicable de una conexión arroyadora que les hizo sólo poder entregarse, uno al otro. Desnudandose, mostrando las heridas. Ella lo cuestionaba todo hasta el punto de lo rídiculo, eligiendo creer que todo acabaría por derrumbarse frente a sus ojos. El la contenía con los brazos de su enorme calidez. Explicandole una y otra vez, confiando en que acabaría por ver lo transparente de sus intensiones. Y cuando su mirada chocó con la de él entendió todo. Pudo ver aquello que une a dos personas hasta el punto más íntimo, el hilo transparente que lo conecta todo. Como la sensación de tener frente a uno la respuesta para la gran icongnita. La vida riendose en sus caras del concepto de amor, y relación aplicado al mismo, que tenemos colectivamente como sociedad. La burla absoluta a la creencia estúpida de que las relaciones funcionan de acuerdo al grado de conveniencia. Como si eso asegurase sentir aquello que sólo está, o no, cuando dos pares de ojos en una misma habitación se encuentran ¿Quién puede explicar con lógica que dos perfectos desconocidos se besen, estrujen, y acaricien como si se conocieran de memoria? ¿Cómo es posible despertarse por primera vez frente a alguien y saberse tan en el sitio indicado? Su cara buscando desesperadamente los latidos del corazón de una mujer que le aceleraba el pulso hasta el grado máximo de la locura. Esa mujer le herizaba la piel, y necesitaba sujetarla entre sus brazos como si no acabara de creer que esto fuera real. Y la paz, la rotunda paz que regala el estar donde uno debe estar. El lugar adecuado, la forma conveniente y la persona exacta. La sincronización perfecta.
Pero acabaron por perderse de vista entre la gente, entre el montón. Y aunque, probablemente, jamás se olviden de lo que se hicieron sentir... se perdieron. Para siempre.
Dos desconocidos a punto de cruzarse.
Caminos y vidas diferentes. El cargaba sobre sí la reciente ruptura con un pasado conflictivo, incapaz de cortar lo cíclico de su comportamiento. El cansancio que deja intentarlo hasta límites indebidos. La frustración, y por último el miedo. Esto último fue lo primero que tuvieron en común. Ella avanzaba con él a cuestas, doblandola en tamaño. Consumía amores efímeros, casi como una elección a consciencia. Enamorada eternamente de la sensación de caer. Incapaz de permitirse ser feliz y sin embargo creyendo fervientemente en aquella magia que dícese, surge en los vínculos más insospechados.
Le gustaba decir que él había aparecido en su vida de repente. Imagino que porque así ella lo vivió, con esa cuota de dramatismo. El apareció sí, y para enseñarle de una forma rotunda, excluyente, y terminante lo estúpido que era querer llevar el control sobre lo que se siente. ¿Cómo es que pensaba poder controlarlo? Como hasta ahora: huyendo.
Y sin embargo, sucedió. Como todo aquello que vale la pena. Lo inexplicable de una conexión arroyadora que les hizo sólo poder entregarse, uno al otro. Desnudandose, mostrando las heridas. Ella lo cuestionaba todo hasta el punto de lo rídiculo, eligiendo creer que todo acabaría por derrumbarse frente a sus ojos. El la contenía con los brazos de su enorme calidez. Explicandole una y otra vez, confiando en que acabaría por ver lo transparente de sus intensiones. Y cuando su mirada chocó con la de él entendió todo. Pudo ver aquello que une a dos personas hasta el punto más íntimo, el hilo transparente que lo conecta todo. Como la sensación de tener frente a uno la respuesta para la gran icongnita. La vida riendose en sus caras del concepto de amor, y relación aplicado al mismo, que tenemos colectivamente como sociedad. La burla absoluta a la creencia estúpida de que las relaciones funcionan de acuerdo al grado de conveniencia. Como si eso asegurase sentir aquello que sólo está, o no, cuando dos pares de ojos en una misma habitación se encuentran ¿Quién puede explicar con lógica que dos perfectos desconocidos se besen, estrujen, y acaricien como si se conocieran de memoria? ¿Cómo es posible despertarse por primera vez frente a alguien y saberse tan en el sitio indicado? Su cara buscando desesperadamente los latidos del corazón de una mujer que le aceleraba el pulso hasta el grado máximo de la locura. Esa mujer le herizaba la piel, y necesitaba sujetarla entre sus brazos como si no acabara de creer que esto fuera real. Y la paz, la rotunda paz que regala el estar donde uno debe estar. El lugar adecuado, la forma conveniente y la persona exacta. La sincronización perfecta.
Pero acabaron por perderse de vista entre la gente, entre el montón. Y aunque, probablemente, jamás se olviden de lo que se hicieron sentir... se perdieron. Para siempre.
lunes, 31 de marzo de 2014
viernes, 28 de marzo de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
"Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de
decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito
en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y
que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y
sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy
enamorado de ti."
martes, 18 de marzo de 2014
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